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  • Señalización y wayfinding: los 4 tipos para orientar espacios

    La orientación desempeña un papel bien importante en diversos entornos, incluidos centros de salud, aeropuertos, centros comerciales, edificios públicos, instituciones educativas, sistemas de transporte público y grandes eventos. Al emplear estrategias de orientación efectivas, los diseñadores y gestores de instalaciones pueden crear entornos accesibles que faciliten una navegación fluida e intuitiva.

    Existen cuatro tipos de señales de orientación: identificación, direccional, informativa y reglamentaria. Como señales individuales, cumplen una función específica; como parte de un sistema de orientación más amplio, se complementan entre sí.

    Tipos de señalización de orientación

    Identificación

    La identificación es el tipo más común de señalización de orientación. Indica a una persona cuando ha llegado a su destino y también sirve como referencia general para la orientación.

    ¿Necesitas ubicarte? La señalización de identificación está para ayudarte. Si estás buscando Ventas y sigues viendo señales de Recursos Humanos, sabrás que estás en el lugar equivocado.

    Haz que las señales de identificación sean claras y directas. ¿Qué indica la señal? Alguien debería entenderlo en segundos.

    Ejemplos generales incluyen:

    • Placas de puertas (Asistente del Gerente Regional)
    • Marcadores departamentales (Contabilidad y Finanzas; Ventas)
    • Señalización de hitos (placa de donantes; marcador histórico)

    Direccional

    La señalización direccional ayuda a las personas a llegar a donde se dirigen, guiándolas paso a paso desde donde están hasta su destino. Se utilizan mejor en cruces y áreas sin un flujo de tráfico claro. La continuidad es clave para la señalización direccional.

    Cualquiera que no esté familiarizado con su entorno se beneficia de una señalización direccional diversa. Puede ser tan simple como una placa en cada cruce que indique girar a la izquierda o a la derecha, o tan completa como líneas de colores en el suelo que guíen directamente a su destino.

    La continuidad es clave para la señalización direccional. Si una persona se pierde en cualquier punto entre dos señales direccionales, esta deja de ser útil. Retomar el camino significa retroceder o tener suerte.

    Ejemplos generales:

    • Señalización de cruces (a la izquierda, la cafetería; a la derecha, la salida)
    • Líneas de colores en el suelo (azul para marketing; rojo para ventas)
    • Señalización de directorio (CEO, 8º piso; Recursos Humanos)

    Informativa

    Mientras que la señalización de identificación marca un área particular, la señalización informativa se refiere a las instalaciones en general. Estas señales brindan a las personas la información general que necesitan mientras navegan

    La señalización informativa se coloca mejor en áreas con amplia visibilidad, como vestíbulos, salas de espera, entradas de edificios y atrios. Estas señales deben responder preguntas antes de que se formulen. ¿Dónde están los baños? ¿Hasta qué hora están abiertos? ¿Tienen ascensor?

    Las señales informativas deben ser universalmente comprensibles con solo una mirada: señales y símbolos que cualquiera pueda entender.

    Ejemplos generales:

    • Servicios y comodidades (Wi-Fi gratis; ascensores)
    • Señalización de instalaciones (baños; salidas; cafetería)
    • Información empresarial (horarios de atención; números de dirección)
    • Mapas o información mas ampliada.

    Reglamentaria

    La señalización reglamentaria es una forma proactiva de orientación. Se enfoca en cuestiones de seguridad y responsabilidad, y establece límites: lo que está permitido y lo que no en sus instalaciones. Establece y refuerza normas, estándares de seguridad y expectativas de privacidad.

    La señalización reglamentaria debe ser grande y llamativa con un mensaje claro y prominente

    La señalización reglamentaria suele ser grande y llamativa, sin adornos, con un mensaje claro, conciso y prominente. Alguien probablemente no abrirá un armario si hay un letrero que dice “¡Precaución! Alto Voltaje” en la puerta. Del mismo modo, un letrero que indique «No se permiten mascotas» significa que Fido no es bienvenido.

    Use señalización reglamentaria donde corresponda y no deje lugar a la ambigüedad. Un letrero de discapacidad establece un precedente claro, como lo hace un letrero de «Solo empleados» en una puerta cerrada.

    Ejemplos generales incluyen:

    • Normas y regulaciones (no fumar; no armas de fuego)
    • Estándares de cumplimiento (accesibilidad según ADA; señal de alto voltaje)
    • Control de acceso (prohibido el paso más allá de este punto; solo empleados)

    Combinando señalización de orientación

    La orientación es experiencial. Cada tipo de señalización de orientación puede y debe usarse en conjunto con los demás. Las señales reglamentarias deben mantener a las personas fuera de áreas restringidas mientras siguen la señalización direccional hacia su destino. La señalización de identificación debe indicar a alguien dónde se encuentra para que pueda seguir la señalización direccional hasta donde quiere ir. La señalización informativa, junto con la señalización reglamentaria, debe establecer expectativas de comportamiento en sus instalaciones.

    Además, toda señalización debe ser simple. Independientemente de su propósito, alguien debe poder mirar una señal y saber en segundos lo que dice y lo que significa en relación con la orientación.

    Sea cual sea la información, asegúrese de tener el modo de entrega adecuado. Cuanto más simple y coherente sea su señalización en los cuatro tipos, más efectiva será para cualquiera que la utilice.

  • Arte urbano en Oaxaca: mural callejero como experiencia cultural

    En Oaxaca, la calle no es solo tránsito. Es territorio artístico.

    Años después de la muerte de Francisco Toledo, el centro sigue hablando con imágenes. No desde los muros blancos de las galerías, sino desde las paredes ásperas de los barrios, donde el arte se empasta en la cal, se sujeta con engrudo y dialoga con el polvo, el sol y el paso del tiempo. En cada esquina, una figura nueva. Algunas gritan. Otras observan.

    En la intersección entre Ignacio Allende y Macedonio Alcalá encontré una de esas presencias. No fue parte de una exposición ni tenía cédula oficial, pero era, sin duda, una pieza. Pegada con precisión sobre un muro rojo, una figura humanoide con machete, sombrero en mano y botas, pero con la cabeza sustituida por una máscara fantástica. Orejas de animal, ojos vacíos, dientes afilados. Un personaje imposible, pero familiar.

    Mural callejero en Oaxaca

    No se trata de un disfraz ni de humor. Es una advertencia. Una memoria gráfica incrustada en el espacio público.

    Semióticamente, la imagen opera como umbral. El cuerpo representa lo cotidiano: un campesino, quizá un jornalero, alguien del mundo real. Pero la cabeza enmascarada lo lleva a otro plano: el ritual, el mito, el imaginario. Esta fusión resquebraja la lógica visual del espectador. Lo familiar se vuelve extraño. Barthes hablaría de un “punctum”, un elemento que te atraviesa. Aquí, ese “punctum” es la mirada vacía que devuelve desde una criatura imposible.

    La técnica del paste-up y el estilo gráfico del grabado conectan con las tradiciones del taller de artes gráficas en Oaxaca, impulsadas por colectivos como ASARO (Asamblea de Artistas Revolucionarios de Oaxaca) o el Taller de Gráfica Popular. Como señala Néstor García Canclini, el arte urbano no solo interviene el espacio, también reconfigura lo visible, ampliando los márgenes de lo que consideramos cultura legítima.

    El personaje se inscribe en una genealogía iconográfica donde conviven el Nahual, el Diablo de las danzas tradicionales y los espectros de la violencia. Puede ser todos a la vez. Puede ser ninguno. Y aún así, ahí está, armado y enmascarado, mirándote. No pide permiso. No quiere ser interpretado. Pero exige ser visto.

    Este tipo de obra no adorna. Habita. Irrumpe. Cuestiona. Y eso también es museo.

    Este año, el Día Internacional de los Museos 2025 propone un lema urgente: “El futuro de los museos en comunidades en constante cambio”. No se trata solo de repensar las salas de exhibición o las colecciones institucionales, sino de reconocer que la cultura vive también en los márgenes, en los muros callejeros, en los espacios abiertos donde las comunidades producen sus propios relatos visuales.

    ¿Y tú, qué viste la última vez que pasaste por una esquina y no miraste?

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  • Cómo leer una fotografía histórica: guía de análisis visual para imágenes antiguas

    No todos los museos tienen vitrinas.

    Algunos cuelgan en la sala, al lado del reloj de péndulo. Otros están sobre el buró, entre el rosario y una figurita de porcelana. Son museos curados sin saberlo. Museos del afecto. Ahí donde una fotografía dice más que cualquier cédula oficial. Una de esas me acompaña. Y a veces, pareciera que también me interroga.

    Fotografía familiar antigua en blanco y negro, Sayula Jalisco

    La foto es de la familia de mi bisabuela. Sayula, Jalisco. Blanco y negro. Una fila de niños, algunos sentados, otros de pie. Al fondo, una pared de adobe. La ropa clara, el gesto serio. Es el tipo de imagen que, si no la miras con cuidado, solo parece antigua. Pero si te detienes, te habla.

    “Aquí estamos. No sabíamos que posaríamos para ti. Pero alguien nos enmarcó para que no olvidaras de dónde vienes.”

    El rostro del niño al centro tiene una mirada firme. Sostiene al bebé con seguridad, como si fuera mayor. A la izquierda, una niña baja la mirada. Al fondo, una joven sostiene su dignidad con la espalda recta. Hay algo familiar en sus gestos, pero también algo que no encaja del todo con lo que nos enseñaron como “mexicano”.

    Los rostros no solo son mestizos. También tienen algo más. Ojos rasgados, pómulos altos, mandíbula amplia. Son rasgos que uno no esperaría ver en un pueblo del interior de Jalisco. Pero están ahí. Porque también somos eso. También venimos de allá.

    Durante más de dos siglos, Filipinas y México compartieron historia a través del Galeón de Manila. Desde Acapulco, cientos de personas llegaron y se quedaron. Algunos en la costa, otros tierra adentro. Se mezclaron, trabajaron, criaron familias. Y en Sayula, eso también pasó.

    La historia no está solo en los monumentos. Está en los rostros que heredamos. En los gestos que repetimos sin saber de dónde vienen. Y en fotografías como esta, que parecen mudas pero guardan siglos.

    Entonces, ¿qué es un museo?

    Este año, el Día Internacional de los Museos habla del “futuro de los museos en comunidades en constante cambio”. Tal vez ese futuro no está en una nueva sala de exhibición. Tal vez está en reconocer que la memoria también se cuelga en casas humildes. Que las tías que conservan fotos enmarcadas son curadoras. Que las abuelas que cuentan la misma anécdota cada Navidad están transmitiendo patrimonio. Y que hay que escucharlas mientras siguen aquí.

    ¿Qué podemos hacer con eso?

    • Abre esa caja de fotos.
    • Elige una.
    • Pregunta quiénes están ahí.
    • Escribe lo que recuerdas.
    • Enmárcala.

    No para decorar, sino para no olvidar. ¿Qué historia de tu familia está colgada en la pared esperando que alguien la lea como parte de lo que realmente eres?


    Apuntes de clase. Enseñar también es una forma de dejar huella: estas notas nacen de lo que comparto en el aula y quedan aquí para quien quiera seguir aprendiendo.

  • Revela Carlos Hernández López “15 tesoros detrás de la máscara” en Museo Regional de Colima

    Revela Carlos Hernández López “15 tesoros detrás de la máscara” en Museo Regional de Colima

    (Del baúl del recuerdo)

    El 13 de noviembre de 2014, se inauguró exitosamente la exposición «15 tesoros detrás de la máscara» del diseñador Carlos Hernández López en el Museo Regional de Historia. Esta muestra está inspirada en elementos de la cultura local.

    Dos obras de arte enmarcadas en una pared amarilla, tituladas '15 TESOROS DETRÁS DE LA MÁS CARA', con un estilo colorido y figuras abstractas.
    Dos obras de arte enmarcadas en una pared amarilla, tituladas ’15 TESOROS DETRÁS DE LA MÁS CARA’, con un estilo colorido y figuras abstractas.
    A gallery event with a speaker addressing an audience in front of a colorful exhibition wall, featuring a display titled '15 tesoros detrás de la máscara' by Carlos Hernández.
    ’15 tesoros detrás de la máscara’ by Carlos Hernández.

    Durante la inauguración, el rector de la Universidad de Colima, José Eduardo Hernández Nava, disfrutó las obras del joven creador, destacando que los acrílicos presentaban una serie de rostros y expresiones que capturaban la esencia de la memoria involuntaria. Subrayó que los quince acrílicos reflejan el «imaginario subjetivo» de iconos cotidianos que captan la atención del espectador.

    Entre las obras destacadas se encuentran «La Petatera», «Los Chayacates», «Salinas de Cuyutlán», «Rangel Hidalgo», «Comala», «El son de la iguana» y «Los Danzantes», caracterizadas por sus colores intensos y trazos fluidos.

    Alfonso Cabrera Macedo, subdirector general de Patrimonio Cultural de la UdeC, alabó la fusión de arte y diseño gráfico en el trabajo de Hernández López, resaltando su alto nivel comunicativo. Felipe Delgado Carrillo, director de Museos y Patrimonio, destacó la colaboración entre la UdeC, el INAH y la Secretaría de Cultura, y elogió el talento y compromiso del artista.

    A man wearing glasses and a black suit stands beside two colorful paintings on a vibrant yellow wall, gesturing as he talks.

    En una entrevista, Carlos Eduardo Hernández López mencionó que su colección, que le tomó aproximadamente un año completar, representa los tesoros culturales y arqueológicos de Colima a través de una selección y transformación iconográfica. Este proceso implicó la cuidadosa elección de elementos representativos de la región para ser reinterpretados artísticamente. Hernández López señaló que cada pieza de la colección busca capturar la esencia histórica y artística de Colima, abarcando una variedad de artefactos y representaciones que incluyen figuras precolombinas y símbolos contemporáneos.

  • Por qué ver arte en internet no es lo mismo: la experiencia de ver a Magritte en vivo

    Nos hemos acostumbrado a creer que todo está a un clic. Que el arte se puede “ver” en línea. Que basta una imagen en alta resolución para “conocer” una obra. Pero eso es una mentira elegante. Porque el arte, el verdadero arte, no se mira: se confronta. Y esa confrontación no ocurre frente a una pantalla… sino frente a una presencia.

    La traición de las imágenes de Magritte
    Ahí estaba: La Pipa

    Estábamos de paseo en Los Ángeles, mi esposa, mis dos hijas —una de 7 años y otra de 4— y yo. Era un plan armado con semanas de anticipación. Fue también una curiosidad espontánea que detonó mi hija mayor: “Papá, ¿cuando iremos a un museo para ver pinturas de verdad?”. Esa frase fue suficiente. Nos dirigimos a una exposición temporal de surrealismo, sin grandes expectativas, solo con la intención de compartir con ellas un acercamiento real, tangible, al mundo del arte.

    Caminábamos entre obras, algunas reconocibles, otras más enigmáticas. Pero de pronto, en una sala blanca, casi vacía, estaba La traición de las imágenes. Una obra pequeña, discreta, con un marco tan sencillo que parecía provisional. Pero allí estaba: la pipa. El texto: “Ceci n’est pas une pipe”. Y un silencio absoluto.

    Me detuve. No porque supiera que estaba ante una obra icónica del siglo XX, sino porque algo en ella me atravesó. Tal vez fue su escala íntima. Tal vez fue el hecho de que estaba con mis hijas, iniciándolas en este ritual de mirar, de pensar, de dudar. No la busqué; me encontró. Y eso lo cambió todo.

    Magritte y el arte que niega: historia de una obra icónica

    Pintada en 1929, La traición de las imágenes es uno de los gestos más radicales del surrealismo. Magritte representó una pipa con precisión casi fotográfica y escribió debajo: “Esto no es una pipa”. No es una contradicción: es una verdad incómoda. Eso es una imagen de una pipa, no una pipa real. Con una ironía elegante, Magritte nos obliga a repensar lo que vemos… y cómo lo nombramos.

    Este cuadro no pertenece al surrealismo onírico de Dalí o Tanguy. Magritte opera en otra frecuencia: la del pensamiento conceptual. Su interés estaba en desmontar las relaciones entre imagen, palabra y significado, anticipando debates que después explorarían filósofos como Michel Foucault y semiólogos como Roland Barthes. De hecho, Foucault dedicó un ensayo entero a esta obra, reflexionando sobre la distancia entre texto e imagen, entre lo que se ve y lo que se dice.

    Magritte mismo comentó: “La famosa pipa. ¿Podrían llenarla? ¡No, claro! Es solo una representación.” Esa afirmación resume la esencia del cuadro: no es una trampa visual, es una trampa mental.


    Por qué ver arte en un museo sigue siendo insustituible

    Verla en internet no me había causado nada. La conocía de libros, de clases, de memes incluso. Pero verla ahí, de frente, en una sala vacía, con mi hija tomándome de la mano y preguntando “¿por qué dice que no es una pipa?”, fue como recibir una descarga. Y entendí algo: los museos no son solo lugares para mirar. Son espacios de experiencia, de contacto, de transmisión emocional.

    En el marco del Día Internacional de los Museos 2025, cuyo lema es “El futuro de los museos en comunidades en constante cambio”, esta vivencia toma otra dimensión. Los museos del futuro no serán solo archivos digitales ni recorridos 360°. Serán lugares donde las obras nos sorprendan, nos confronten… y donde una niña pueda iniciar su propio camino hacia la duda, la metáfora y el pensamiento visual.

    • La escala real: la percepción cambia cuando ves una obra en su tamaño verdadero.
    • La textura y el trazo: lo material se revela solo ante tus ojos, no ante una cámara.
    • La curaduría contextual: cada obra dialoga con su entorno, su sala, su iluminación.
    • El cuerpo presente: tú decides cómo te mueves, cómo te acercas, qué detona en ti.
    • La dimensión afectiva del encuentro: el momento, las personas con las que estás, tu estado emocional… todo eso transforma la experiencia.

    ¿Recuerdas la última vez que una obra de arte te sorprendió no por lo que sabías de ella, sino por cómo te encontró en el momento menos esperado?

  • MrBeast y el patrimonio cultural de México: cuando el entretenimiento expone al INAH

    El video “Sobreviví 100 horas dentro de un templo antiguo” no es solo un contenido viral más: es una clase magistral de cómo se gana el juego de la atención global. MrBeast, el youtuber más poderoso del planeta, vino a México, grabó en zonas arqueológicas protegidas como Calakmul, Chichén Itzá y Balamcanché, y se fue con millones de vistas y dólares en el bolsillo. Mientras tanto, nuestras instituciones culturales quedaron atrapadas en su propia burocracia, haciendo control de daños… después del incendio.

    Cómo MrBeast obtuvo los permisos del INAH

    El problema no es el video: es que todo fue legal. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmó que MrBeast tenía los permisos en regla, otorgados por la Secretaría de Turismo y autoridades estatales. El INAH incluso aclaró que algunas escenas fueron dramatizadas en edición, que nunca se durmió en la zona arqueológica, y que el uso de drones fue autorizado. Todo, técnicamente, en orden.

    Pero ahora, cuando el escándalo está encendido y la prensa exige explicaciones, la Secretaría de Cultura dice que no está de acuerdo con el resultado y que se investigarán sanciones. Como si no hubieran tenido tiempo, herramientas o asesoría para prever lo que se venía.

    Lo que las instituciones no supieron leer

    Lo que verdaderamente duele es que se les fue de las manos. No solo no cobraron bien. No solo no leyeron las letras pequeñas. Le dieron acceso a espacios sagrados del patrimonio mexicano sin exigir revisar el video final, sin cláusulas claras, sin estrategia institucional.

    El costo real: patrimonio arqueológico mexicano como espectáculo digital

    México tiene un patrimonio arqueológico de valor incalculable —Teotihuacán, Monte Albán, Palenque, Calakmul— pero no tiene una política clara sobre cómo se usa ese patrimonio en el ecosistema digital. No hay protocolos para producciones de contenido masivo. No hay valuación del impacto mediomático. No hay cláusulas de revisión editorial.

    Calakmul merece mejor que ser el set de un challenge de YouTube. Chichén Itzá merece mejor que una thumbnail con cara de sorpresa. El patrimonio arqueológico mexicano no es un escenario de alquiler: es memoria colectiva, identidad, historia viva.

    MrBeast no solo hizo su show. También dejó al descubierto la fragilidad institucional de un sistema que no está listo para la velocidad ni las reglas del ecosistema digital.


    Sigue leyendo sobre patrimonio mexicano: INAH sube precios a museos y zonas arqueológicas en 2026IA e interpretación de figuras prehispánicasTesis sobre arte prehispánico de Colima

    Fuentes consultadas

  • Renovar una historia: propuesta de rebranding para la Universidad de Colima

    Renovar una historia: propuesta de rebranding para la Universidad de Colima

    La Universidad de Colima, fundada en 1940, constituye uno de los referentes educativos y culturales más sólidos del occidente mexicano. Su escudo institucional —compuesto por el águila, el libro y la antorcha— ha funcionado históricamente como una representación simbólica de valores como la voluntad, la ciencia y la sabiduría. Sin embargo, los desafíos que plantea la comunicación visual en la era digital exigen una revisión crítica de los emblemas institucionales y su adaptabilidad a nuevos soportes y audiencias.

    Ante esta necesidad, se desarrolló una propuesta de rebranding para la Universidad de Colima que, sin alterar los elementos esenciales del escudo original, busca mejorar su legibilidad, funcionalidad y coherencia visual. La intervención consistió en simplificar trazos, ajustar proporciones y modernizar el sistema tipográfico, conservando el peso simbólico y el sentido histórico del emblema. El rediseño fue concebido como un sistema gráfico aplicable en distintos entornos: impresos, digitales y operativos, con el objetivo de mantener la unidad visual sin perder flexibilidad.

    Áreas de oportunidad

    El rediseño tuvo como objetivo principal analizar las áreas de oportunidad presentes en la composición del escudo institucional. Uno de los primeros ajustes consistió en eliminar los aros decorativos que rodeaban al águila, lo cual permitió aumentar su tamaño en aproximadamente un 8% y mejorar significativamente su legibilidad. Esta decisión estratégica no solo amplificó la presencia visual del símbolo, sino que facilitó su lectura en formatos de pequeña escala. Además, se corrigieron varios elementos visuales que, en versiones anteriores, habían sido producto de una vectorización rápida realizada en software como CorelDRAW, lo que provocaba inconsistencias gráficas. Las alas y la cola del águila fueron simplificadas con el fin de otorgarle mayor contundencia formal —mayor bold visual— sin perder su carácter simbólico. En cuanto al uso del color, se respetó la paleta institucional original, manteniendo los tonos en ocre bronce, gris neutro y verde bandera. Esta decisión reafirma la continuidad histórica de la identidad visual, al tiempo que moderniza su expresión para adaptarse mejor a los entornos digitales.

    Este proyecto no pretende romper con el legado institucional, sino proyectarlo hacia el futuro mediante un lenguaje gráfico más claro y eficaz. Tal como señala Chaves (2003), una identidad visual efectiva no se define por su antigüedad, sino por su capacidad de mantenerse significativa a través de sus transformaciones y contextos de uso.

    En ese sentido, esta propuesta de rediseño plantea una reflexión crítica sobre el papel del diseño gráfico en el fortalecimiento del sentido de pertenencia y la legitimidad institucional. A través de una identidad visual adaptada a las exigencias contemporáneas, se busca contribuir a una comunicación universitaria más coherente, accesible y emocionalmente vinculante con su comunidad.

    Para terminar

    • ¿En qué medida una renovación visual puede fortalecer los vínculos simbólicos entre una universidad y su comunidad académica?
    • ¿Cómo equilibrar el respeto por los símbolos tradicionales con las exigencias de claridad visual y uso digital?
    • ¿Qué implicaciones éticas y culturales conlleva rediseñar una identidad gráfica institucional con fuerte carga histórica?
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  • Arte prehispánico de Colima: tesis en acceso abierto en repositorio UASLP

    Colima, en el occidente de México, es conocido por su rica iconografía e imaginario cultural prehispánica. Esta herencia se manifiesta a través de una amplia variedad de objetos arqueológicos, esculturas, cerámicas y otros objetos que datan de las civilizaciones que habitaron la región antes de la llegada de los europeos. Este arte no solo es valioso por su antigüedad, sino también por su capacidad de ofrecer una ventana hacia las creencias, costumbres y vida cotidiana de los pueblos antiguos.

    Recientemente, me di una grata sorpresa al descubrir que mi tesis finalmente ya está arriba en el repositorio oficial de documentos de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP). Después de varios años de confiar en una copia de dudosa procedencia en mi computadora, ahora puedo asegurarme de que mi trabajo está disponible de manera accesible y oficial. Me emociona poder compartir este logro con ustedes y espero que encuentren mi investigación interesante y enriquecedora. A continuación, les presento un breve resumen de mi tesis:

    El Estado de Colima alberga una vasta riqueza en arte prehispánico, un patrimonio que se ha documentado extensivamente en textos y representaciones visuales. Este trabajo tiene como objetivo explorar las particularidades del discurso prehispánico colimense, tal como se presenta en libros destinados a fomentar la identidad cultural entre los jóvenes. La investigación se centró en la expresión, composición y discurso de diversos textos, incluyendo publicaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP), organismos particulares y obras de la Universidad de Colima.

    El proceso de elaboración de una tesis no solo es un ejercicio académico, sino también un acto de introspección cultural. Durante mi investigación, analicé y articulé información proveniente de diversas fuentes para argumentar una hipótesis sólida: que los elementos identitarios de la cultura colimense contribuyen de manera significativa a arraigar y proyectar valores del occidente de México. Esta indagación fue posible gracias a un proceso riguroso de búsqueda, creación y análisis de información, que resultó profundamente enriquecedor tanto a nivel personal como profesional.

    Uno de los ejes fundamentales del estudio fue el análisis de libros editados por la Secretaría de Educación Pública (SEP), instituciones privadas y publicaciones académicas de la Universidad de Colima. Estas obras abordan el arte prehispánico desde enfoques pedagógicos, patrimoniales y comunicativos, lo cual permitió observar de qué manera dichas representaciones contribuyen a la formación de una identidad cultural entre las juventudes.

    Identidad cultural y patrimonio visual en la educación

    Entender cómo los libros escolares y de divulgación construyen nociones de pertenencia es crucial. La exposición temprana al arte prehispánico fortalece el vínculo de los estudiantes con su territorio, historia y símbolos culturales. Según Anderson (2006), las comunidades imaginadas se construyen no solo a través del lenguaje, sino también mediante imágenes, objetos y relatos que permiten formar un sentimiento compartido de identidad. En este sentido, los materiales analizados no solo informan, sino que forman.

    Las representaciones visuales del arte prehispánico de Colima, al integrarse a los contenidos educativos, desempeñan un papel doble: pedagógico y simbólico. No es solo el conocimiento lo que se transmite, sino también una estética y una ética propias de las civilizaciones originarias. Tal como plantea Chartier (1992), los dispositivos editoriales —el cómo se ordena, presenta y distribuye el conocimiento en un libro— influyen directamente en la forma en que los lectores interpretan y se apropian del contenido.

    Conceptos clave en la construcción de identidad cultural

    A continuación, presento cinco conceptos fundamentales identificados en esta investigación, que estructuran el modo en que el arte prehispánico de Colima es representado en los libros y cómo estos inciden en la identidad cultural de sus lectores:

    Expresión artística prehispánica: Representaciones visuales que recuperan la estética, formas y simbolismos de las culturas antiguas de Colima. La fidelidad de estas imágenes refuerza su función como portadoras de memoria histórica. Composición visual y textual: La relación entre imagen y palabra dentro de los libros no es neutral. Su articulación influye en la claridad del mensaje y en la experiencia de aprendizaje visual (Kress & van Leeuwen, 2006). Discurso narrativo: La manera en que se cuenta la historia del arte prehispánico —el tono, el enfoque, los énfasis— construye marcos de interpretación que posicionan a las culturas originarias como antecedentes legítimos de la identidad actual. Elementos identitarios y valores culturales: Iconografía, cosmovisión y tradiciones colimenses que son resaltadas como referentes positivos, buscando fortalecer el sentido de pertenencia en los lectores jóvenes. Impacto educativo y cultural: Se observa cómo estos materiales promueven la preservación patrimonial, pero también inspiran nuevas formas de participación cultural desde la infancia y la juventud.

    Reflexiones y conclusiones

    Aunque frecuentemente se subestima el trabajo de investigación en el ámbito cultural, considero que es indispensable para fortalecer el conocimiento situado y el reconocimiento de las culturas locales. La historia visual de Colima, a menudo desplazada del relato nacional, posee una fuerza simbólica profunda que, si se comunica adecuadamente, puede contribuir al desarrollo de comunidades más conscientes de su herencia y capaces de proyectarla hacia el futuro.

    El análisis del arte prehispánico en los libros educativos no es solamente un ejercicio académico, sino un acto de resistencia cultural y afirmación identitaria. Así como cada escultura de barro o figura ritual encierra un universo de significados, cada imagen reproducida en los libros puede ser una puerta para reimaginar lo que significa ser colimense hoy.


    Referencias

    Anderson, B. (2006). Imagined communities: Reflections on the origin and spread of nationalism (Revised ed.). Verso.

    Chartier, R. (1992). El mundo como representación. Gedisa.

    Kress, G., & van Leeuwen, T. (2006). Reading images: The grammar of visual design (2nd ed.). Routledge.

    Secretaría de Educación Pública. (2020). Libros de texto gratuitos para educación básica. https://www.conaliteg.sep.gob.mx/

    Universidad de Colima. (2019). Publicaciones académicas sobre patrimonio e identidad cultural en Colima. Editorial UdeC.

  • Replantear la identidad de una institución: Rebranding de la Guardia Nacional MX

    Replantear la identidad de una institución: Rebranding de la Guardia Nacional MX

    Uno de los grandes retos del diseño institucional es construir una imagen que no solo sea funcional y reconocible, sino que también dialogue con las expectativas sociales y el momento histórico que la envuelve. Bajo esa premisa, desarrollé una propuesta de rebranding para la Guardia Nacional de México, con la intención de aportar una solución gráfica que fortaleciera su identidad emergente como cuerpo de seguridad nacional.

    Este ejercicio de rediseño surge de una inquietud profesional: ¿cómo traducir visualmente los valores de protección, disciplina y cercanía ciudadana en una identidad clara, sobria y operativa? El proyecto parte de una relectura del contexto simbólico que rodea a las instituciones de seguridad pública en México, alejándose de códigos visuales excesivamente militarizados y buscando un equilibrio entre la autoridad institucional y la legitimidad ciudadana. Como advierte Joan Costa (2016), “una identidad institucional no se diseña solo con formas gráficas, sino con sentido cultural, social y estratégico” (p. 42).

    El logotipo propuesto sintetiza esta dualidad. Se compone de formas geométricas sólidas que evocan estabilidad y orden, pero también incluye una paleta sobria y moderna que busca generar confianza. La tipografía seleccionada refuerza esta sensación de fuerza sin caer en la agresividad visual. Más que un sello, el objetivo fue construir un sistema de identidad adaptable a distintos soportes: uniformes, vehículos, documentación oficial y señalética operativa. Según Norberto Chaves (2003), un sistema de identidad eficaz debe ser “coherente, pertinente y adaptable a los contextos comunicacionales donde se despliega” (p. 115).

    Este tipo de ejercicios, aunque conceptuales, funcionan como reflexiones proyectuales que buscan abrir el diálogo sobre el papel del diseño gráfico en las estructuras institucionales. La imagen de una corporación como la Guardia Nacional no solo comunica su función, sino también su vínculo con la ciudadanía, su transparencia y su voluntad de servicio. En palabras de van Leeuwen y Kress (2006), “el diseño visual tiene una función semiótica que regula la forma en que el poder y la autoridad son percibidos y reproducidos” (p. 18).

    Diseñar para lo público es una responsabilidad que implica leer el presente, anticipar el futuro y construir símbolos que sean capaces de representar colectivamente. Esta propuesta de rebranding aspira a poner sobre la mesa esa conversación: ¿qué significa representar visualmente a una institución de Estado en el siglo XXI

    Reflexiones finales

    Este proyecto plantea no solo una propuesta visual, sino también un punto de partida para pensar el papel del diseño en las instituciones públicas. Algunas preguntas que pueden guiar la reflexión posterior incluyen:

    • ¿De qué manera el diseño gráfico puede contribuir a construir confianza institucional en contextos de crisis o desconfianza social? La forma en que una institución se representa visualmente puede influir en la percepción pública de su legitimidad, eficacia y cercanía.
    • ¿Cómo equilibrar lo simbólico y lo funcional en el diseño de marcas gubernamentales sin caer en la sobrecarga visual o en clichés militarizados? La claridad comunicativa y la pertinencia simbólica son esenciales para no reproducir estereotipos de poder alejados de una ciudadanía crítica.
    • ¿Qué responsabilidad ética tiene el diseñador al crear identidades gráficas para instituciones con funciones de autoridad? El diseño no es neutral. Toda elección visual comunica valores, jerarquías y aspiraciones. Diseñar para lo público implica asumir esta dimensión política del oficio.
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