Hay cosas que te enteras de casualidad. Y esta fue una de esas.
La foto que viajó sola hasta una revista nacional
Hace unos años — estamos hablando de alrededor de 2013, 2014 — andaba yo en plena faena creativa aquí en Colima. Fotografías, producciones, modelos locales con mucho talento y muchas ganas. De esas sesiones que haces porque amas lo que haces, porque crees en el trabajo de tu ciudad y porque sabes que la escena creativa de los estados también tiene nivel.

Una de esas fotos, producida por mí, terminó ilustrando un artículo de Revista Merca2.0 — una de las publicaciones de mercadotecnia más leídas de México — en un texto sobre tribus urbanas: Lobukis vs Lumbersexuales, dos perfiles de consumidores que surgían con fuerza en el mercado mexicano, cada uno con su propio lenguaje de marca, estilo de vida y poder de compra.
Interesante tema. Buena foto. Un solo problema: nunca me dieron crédito.
Nadie me escribió. Nadie preguntó. La imagen simplemente apareció ahí, en una publicación nacional, sin mi nombre, sin un “foto: CHAK Hernández”, sin nada. Como si las fotos cayeran del cielo.
Pero eso sí — mi marca de agua seguía ahí. Bien puestita. Inamovible. Haciendo su trabajo aunque nadie más lo hiciera.
Colima en las tribus urbanas de México, sin que Colima lo supiera
Lo que más me da vueltas al recordar esto no es solo el tema del crédito — aunque ese tema es serio y lo sigo sosteniendo: el trabajo creativo se paga y se acredita, sin excepción. Lo que más me llama la atención es el contexto.
Esa foto era producto de una producción real, con modelos de Colima, con identidad de Colima. Y fue a terminar ilustrando un análisis nacional sobre cómo se comportan, consumen e interactúan las tribus urbanas en México. Las Lobukis como embajadoras de marca, impulsoras de compras de lujo y tendencia; los Lumbersexuales generando millones en productos de cuidado personal — ambos como termómetros del consumo urbano contemporáneo. Todo eso, con una imagen producida desde este pequeño gran estado.
Y como complemento de ese universo visual, también produje en aquella época este video que retrataba ese mismo mundo de tribus y estética urbana desde nuestra perspectiva:
Hoy lo veo como un orgullo agridulce. Agridulce porque la industria creativa sigue teniendo esa costumbre cómoda de tomar imágenes sin preguntar, sin pagar, sin nombrar. Pero orgullo porque el trabajo estaba ahí, con calidad suficiente para llegar a medios nacionales por mérito propio.
La marca de agua no miente. Y yo tampoco.
¿Te ha pasado algo similar? ¿Tu trabajo ha viajado más lejos de lo que te enteraste? Cuéntame abajo.
Fuente: #TribusUrbanas: Lobukis VS Lumbersexuales, ¿Quién ganará? Revista Merca2.0.
Dejar un comentario