Throwback: Cuando Colima alzó la voz contra la SEP por los ilustradores de México


La vez que la SEP quiso nuestra firma… pero no nuestro dinero

Todavía estábamos en pandemia, el mundo entero de cabeza, y los ilustradores de México enfrentando —además de todo lo demás— una noticia que nos dejó con la quijada en el piso: la Secretaría de Educación Pública había lanzado una convocatoria para que diseñadores, ilustradores, fotógrafos y artistas visuales de todo el país crearan las nuevas portadas de los Libros de Texto Gratuito.

¿El pago? Una constancia con valor curricular y un ejemplar del libro.

Nada más.

Como lo documentó Sopitas.com en ese momento, además de la constancia, al participar cedías a la SEP los derechos patrimoniales de tu obra, sin restricción alguna y sin un solo peso a cambio. Y esto mientras la Conaliteg manejaba ese año un presupuesto de más de tres mil millones de pesos, como señaló entonces Milenio — lo que significaba que con menos del 1% alcanzaba para pagar dignamente a los ilustradores de 42 libros de primaria.

La respuesta del gremio fue inmediata. Según Liberal del Sur, diseñadores de todo el país lanzaron el hashtag #Anticonvocatoria e inundaron redes con portadas fake de los libros como forma de protesta. La Asociación Mexicana de Ilustradores convocó a no participar. La Red Sociedad de Tinta exigió que la convocatoria fuera retirada y reemplazada por una con paga justa. Los hashtags #LaIlustraciónSePaga y #NoVivimosDelAplauso se volvieron tendencia.

Y yo, desde acá en Colima, no me podía quedar callado.

Desde Colima con el micrófono encendido

Me contactaron de IMER Noticias — radio pública, de alcance nacional — para hablar sobre la controversia. Y dije lo que pensaba, lo que pensamos todos:

“Vemos que se menosprecia la industria del artista, que no se ha hecho mucho en cuanto a inversión pensada y analizada en cuanto a la industria creativa y toda la economía naranja que se puede aprovechar para este país. Vemos que también la ilustración es este medio de comunicación que puede funcionar y que no se aprovecha.”

Lo sigo sosteniendo hoy, palabra por palabra.

Porque el problema no era solo esa convocatoria. Era el síntoma de algo más grande: la idea —arraigada, cómoda, conveniente para quien no crea— de que el arte se hace por amor y por lo tanto no necesita sueldo. Que una constancia es suficiente. Que con el crédito en la portada ya quedamos a mano.

No. No quedamos.

Einar Salcedo, presidente de la AMDI, lo dijo muy claro en esa misma nota de IMER: si el Estado —que debería ser el primero en poner el ejemplo— lanza convocatorias así, lo que está haciendo es legitimar malas prácticas contra todos nosotros. Y Bernardo Fernández BEF lo puso todavía más directo: esto no solo nos niega como profesionales, reduce nuestro trabajo a “hacer dibujitos”. Una postura, dijo, hasta chantajista.

Me alegra haber estado ahí. Me alegra que la voz de Colima haya sumado a ese coro nacional. Y me alegra que el gremio haya respondido con dignidad, creatividad y sin bajar la guardia.

¿Ya lo habías leído? ¿Estabas en ese debate también? Cuéntame abajo — y si quieres escuchar el audio de la entrevista completa, está justo aquí: 🎙️ IMER Noticias — Creadores rechazan convocatoria de la SEP

Porque recordar también es resistir.

Fuentes consultadas


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